Un equipo para dignificar la política

Somos un grupo de ciudadanos, preparados para cumplir un objetivo común: transformar nuestro país y las vidas de los ciudadanos a través de la política como un instrumento para servir y no para servirse.

Johnny Wright Sol
Presidente

Creo en El Salvador pero creer no es suficiente. La vida se trata de hacer algo, de proponer en lugar de criticar, involucrarse para comprender. Actuar para transformar.

Gabriella Trigueros
Directora de Asuntos Electorales

Salvadoreña firmemente comprometida con el empoderamiento de la mujer. Creo que debemos trabajar por los más desfavorecidos y luchar contra la corrupción.

Héctor Silva
Director de Juventud

Ciudadano comprometido con un país más justo y próspero. Con oportunidades para los jóvenes, donde las mujeres puedan vivir libremente, sin miedo y donde la política sea decente, humana y transparente.

Aída Betancourt
Directora de Proyectos y Alianzas

Ciudadana comprometida con El Salvador. Creo que es nuestra responsabilidad fortalecer y modernizar los partidos políticos para que respondan a las necesidades de los ciudadanos.

Juan Valiente
Director de Asuntos Políticos

Creo que los partidos políticos deben estar dispuestos a asumir los costos de luchar por dignificar el servicio público. Tenemos que aportar para construir un país del que todos podamos estar orgullosos.

Andy Failer
Director de Comunicaciones

Creo que la política puede y debe evolucionar. Aprendo a transformar nuestro país desde NT. Queremos promover un espacio inclusivo y diverso, en donde hacer lo correcto nos permita regenerar la confianza para con los ciudadanos.

David Falkenstein
Director de Finanzas

Volví a El Salvador en 2008 después de 17 años afuera, comprometido en aportar a mi país. Fundador de @CervezaCadejo.

Benjamin Pineda
Director de Afiliaciones

Es tiempo de políticas publicas basadas en datos, de planes de largo alcance que den soluciones de largo plazo y realmente pongan al humano al centro.

Lourdes Argueta
Directora de Transparencia

Creo en un país libre de corrupción es un país más humano, más democrático y con más oportunidades.