El Presidente Nayib Bukele ordenó cerrar las fronteras de El Salvador el 11 de marzo. A partir de esa decisión, más de 3,000 salvadoreños se quedaron en el extranjero sin poder regresar a su país.

Desde Nuestro Tiempo, con la intención de sumar desde la empatía y la solidaridad, proponemos al Gobierno de El Salvador cinco medidas para iniciar un Plan Nacional de Repatriación. #HoyPodemos:

1. Crear de una base de datos con categoría de riesgo para salvadoreños que se quedaron en el exterior y quieren ser repatriados: sabemos que la Cancillería, a través de redes sociales, consulados y embajadas, ha hecho un esfuerzo por identificar a aquellos salvadoreños que estaban en el exterior cuando el país cerró sus fronteras y quieren ser repatriados. Proponemos a Cancillería utilizar su presupuesto de publicidad para garantizar que el formulario llegue a todos los compatriotas que deseen regresar, asegurando así una base de datos completa. Proponemos, también, categorizar, con la asesoría de epidemiólogos, a nuestros compatriotas en una escala de riesgo según el país en el que se encuentren, la cantidad de tiempo que llevan ahí y los síntomas que pudiesen o no presentar. Una escala de riesgo permitirá agilizar el ingreso de compatriotas que se encuentran en países con una cantidad relativamente baja de casos o que hayan tenido poca exposición al virus y tomar las precauciones necesarias para repatriar a los compatriotas que se encuentran en países con un alto número de casos.

2. Conformar una mesa técnica para el proceso de repatriación: proponemos la conformación de una mesa técnica que coordine el esfuerzo de repatriación de nuestros compatriotas, desde su identificación en el país extranjero, hasta su ingreso a El Salvador. Con el objetivo de hacer un esfuerzo integral, esta mesa deberá ser coordinada por la cancillería y conformada por representantes de: la Dirección General de Migración, el Ministerio de Salud, el Ministerio de Seguridad, el Ministerio de Gobernación, CEPA y la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos. Esta mesa será responsable de diseñar un proceso que permita la repatriación ágil y segura de nuestros compatriotas, considerando elementos logísticos, sanitarios y de derechos humanos.

3. Hacer pruebas obligatorias: utilizando la base de datos mencionada en el primer punto como referencia, proponemos que el gobierno gestione la adquisición de un número de pruebas equivalente al número de repatriados; esto se puede hacer a través de la Organización Mundial de la Salud (OMS) o la Embajada de China en El Salvador. El objetivo de esta propuesta es agilizar el retorno de los repatriados a su hogar. En caso de resultar negativo a COVID-19 luego de una cuarentena de 14 días, el repatriado, deberá ser enviado a su casa inmediatamente. Los repatriados que den negativo, deberán incorporarse a la cuarentena domiciliar nacional. Así mismo, proponemos incluir en las prioridades de inversión un refuerzo presupuestario para el Instituto Nacional de Salud (INS), encargado de procesar las pruebas. El refuerzo debe utilizarse para aumentar la capacidad de procesar pruebas.

4. Albergues especiales: con el objetivo de evitar la saturación de los centros de contención actuales, proponemos la adecuación de albergues designados especialmente para los compatriotas repatriados. Sugerimos que los compatriotas sean albergados según las condiciones de riesgo establecidas por los epidemiólogos en la base de datos.

5. Financiamiento transparente: proponemos aprobar la propuesta de reducción salarial a funcionarios públicos con remuneraciones de $3,000 en adelante. Así mismo, proponemos un recorte a la partida de publicidad de Casa Presidencial, la más robusta dentro del gobierno. Estos fondos deberán pasar a formar parte del fondo nacional de emergencia. Como parte de ese fondo, los recursos para el Plan Nacional de Repatriación estarán sujetos a fiscalización por el comité del fondo nacional de emergencia, garantizando así la transparencia en el uso de los fondos.